Lagrimeo en Bebés

Algunos bebés nacen con el drenaje lagrimal tapado.

No suelen tener lagrimeo apenas nacen porque la producción de lágrimas todavía no es muy importante. Pero la falta de drenaje y el estancamiento de la escasa lágrima que se produce hace que esta se transforme en un caldo de cultivo para bacterias, y el primer síntoma de obstrucción lagrimal suele ser la conjuntivitis a repetición.

 

Otras veces, la piel delicada de los bebes se lastima por la humedad permanente debajo de los ojos. Estos síntomas suelen mejorarse con tratamiento adecuado.

En casos extremos suele infectarse el saco lagrimal y comienza a acumularse pus en el angulo interno de los párpados. La dacriocistitis, o infección del saco lagrimal, es una complicación que requere tratamiento urgente.

 Los pediatras manejan colirios básicos para tratar estos problemas pero son los oftalmólogos y en particular los especialistas en vías lagrimales quienes deberían tratar estos niños.

La vía lagrimal suele permeabilizarse espontáneamente antes del año por lo que el tratamiento definitivo, si no hay complicaciones, podría retrasarse hasta el año.

El tratamiento definitivo consiste en abrir, mediante un sondaje, la vía lagrimal. Este procedimiento es muy rápido y tiene una alta efectividad en manos de expertos. Si este procedimiento fracasa se puede intubar la vía lagrimal con un tutor de silicón que se retira después de un tiempo. En casos extremos y en niños más grandes, pueden realizarse los procedimientos que se indican en adultos.