Blefaroespasmo

El blefaroespasmo es una enfermedad de los músculos de los párpados en la que existe una contracción espasmódica con cierre de los mismos en forma involuntaria y repetida, que incapacita a la persona que lo padece.

 

Suele ser progresiva, comenzando con parpadeo, pestañeo  o movimientos semejantes a tics nerviosos que con el transcurso de los años se hacen más frecuentes y duraderos pudiendo generar, en las personas que lo padecen, grandes dificultades para realizar sus actividades habituales y una gran incapacidad. Algunas personas pueden convertirse en ciegos funcionales: tienen dificultades para leer, conducir, salir solos a la calle, etc. También se acompaña de gran sensibilidad a la luz y ojo seco. Aunque fue descripto por primera vez hace unos 25 años, comenzó recientemente a ser reconocido como un trastorno físico y no psicológico.

Los síntomas suelen iniciarse en la quinta y sexta década de la vida y es tres veces más frecuente en mujeres. No existe ninguna prueba de que el blefaroespasmo sea hereditario. Sin embargo, hay algunas familias en las cuáles más de un miembro tiene blefaroespasmo y/o síndrome de Meige u otras formas de distonía, sugiriendo que en algunas familias habría una cierta predisposición genética.

Algunos pacientes tienen dificultad para abrir los ojos sin ninguna enfermedad ocular que la justifique asociada o no al blefaroespasmo. A esto se lo denomina apraxia de la apertura palpebral. Estos pacientes  no resuelven su problema con el tratamiento del blefaroespasmo únicamente  y requieren una cirugía que le permita  abrir sus ojos con los músculos de la frente que no estan afectados por la apraxia.

Cuando el blefaroespasmo se asocia a espasmo en la zona inferior del rostro y cuello se denomina síndrome de Meige. Y el tratamiento puede extenderse a esos músculos.

El Hemiespasmo facial es la contracción involuntaria y unilateral de la musculatura facial. Las contracciones de los músculos faciales progresan y avanzan lentamente hacia la parte inferior de la cara incluyendo la musculatura de la mejilla, la boca y la cara pero siempre unilateral. La causa en estos casos puede ser una malformación de las arterias del cuello por lo que puede ser necesaria la evaluación por un neurólogo y con angioresonancia.

Tratamiento

El tratamiento de elección para estas distonías en la inyección de una proteína que bloquea la placa neuromuscular y de esta manera relaja el músculo en forma controlada dependiendo de la dosis administrada. Aunque no tienen una cura definitiva, el tratamiento de estas personas les devuelve temporalmente una vida normal. Se inyectan pequeñas cantidades del producto en los músculos afectados y en los próximos 5 a 10 días comienza a evidenciarse la disminución de los movimientos anormales.

Recientemente se agregó al tratamiento del blefaroespasmo una cirugía prometedora que podría utiizarse en los casos resistentes al tratamiento de elección. Se trata de una cirugía en la que se intervienen los músculos y nervios que producen el espasmo para evitar su contracción masiva.